Dieta inteligente

Hoy en día hay una gran variedad de dietas, pero no todas son saludables para nuestro cuerpo. Conoce la dieta inteligente y aprende a comer de manera sana.

Para mantener una dieta inteligente es muy importante conocer los alimentos que consumimos, cuáles son sus propiedades nutricionales y qué proporciones debemos tomar. Ahora bien, esto puede sonar muy sencillo pero llevarlo a la práctica es otra cosa.

A continuación profundizaremos más acerca de este tema y extraeremos algunos consejos que pueden ayudarnos a lograr nuestro propósito de comer mejor, a lo largo de la jornada, sin sufrimientos.

El problema de la comida basura contra la dieta inteligente

Muchas personas aseguran no poder controlarse ante la comida y les cuesta diferenciar entre hambre y ansiedad. Así, ceden a la tentación de comer a cada rato y no prestan realmente atención a lo que comen. Tan solo se llevan a la boca algo que les llama la atención, sin saber si es nutritivo o no.

La comida chatarra o basura viene a ser entonces la enemiga número uno de una alimentación balanceada. En especial, porque está compuesta por alimentos que no poseen ningún valor nutricional y que solo aporta calorías, azúcares, sal en exceso, grasas saturadas y sustancias tóxicas. Es atractiva, adictiva y, a mediano y largo plazo, muy perjudicial para el organismo.

Comida basura.

A lo anterior se añade otra problemática: la ingesta excesiva. Al ser adictiva y tan atractiva a nivel visual, las personas comen mucha más comida basura de la que realmente necesitan consumir. La explicación científica simplificada viene a ser la siguiente: al ser rica en grasas saturadas e hidratos de carbono, el cerebro siente el deseo de querer consumir mayor cantidad de comida.

Por supuesto, al comer en exceso, el cuerpo debe asimilar muchas más calorías de las que realmente puede quemar. Por ende, se produce un aumento de peso.